Cambios en la pirámide: creció la clase media

Cambios en la pirámide: creció la clase media

Viernes 13 de septiembre de 2013  

De la mano de la inflación, el ingreso mensual promedio de la clase media llegó a los cinco dígitos. De acuerdo a la pirámide social que elabora la consultora W en base a los datos de la Asociación Argentina de Marketing (AAM) y de la Sociedad Argentina de Investigadores de Marketing y Opinión (Saimo), para ser considerada de clase media una familia necesita tener ingresos por encima de $ 6700 mensuales, aunque el promedio del segmento se ubica en $ 10.200.

Según los nuevos parámetros, el 47% de los hogares argentinos integran los segmentos socioeconómicos D1 y D2 -conocidos como clase baja y clase baja superior- mientras que un porcentaje similar puede ser considerado de clase media, incluyendo en este grupo a la clase media típica (C3) y a la clase media alta (C2). El restante 6% corresponde al segmento ABC1, el más buscado por las marcas y al que se accede cuando los ingresos del grupo familiar superan los $ 33.000 al mes.

“El dato más positivo es el crecimiento de la clase media, que en 2004 abarcaba al 39% de los hogares y hoy llega casi a la mitad de la sociedad, gracias al ascenso social de muchas familias que habían quedado en la clase baja superior. La contrapartida es que aumentó la brecha entre los extremos de la pirámide y hoy el ABC1 tiene ingresos que son 30 veces superiores a los de la base de la pirámide”, explicó Oliveto.

También preocupa que las perspectivas de mejoras, al menos en el corto plazo, no son muy grandes. “Se nota un estancamiento en el ascenso social y no vemos para 2014 y 2015 una mejora en este campo”, advirtió Oliveto.

El 37,4 % de los nacidos en la última década vive en la pobreza

Lunes, 09 de septiembre de 2013  01:00 | EconomíaLaCapital.com.ar

http://www.lacapital.com.ar/economia/El-374–de-los-nacidos-en-la-ultima-decada-vive-en-la-pobreza-20130909-0003.html El indicador para el segmento de infantes y adolescentes es muy superior respecto del promedio general, dice un estudio del Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales.

El 37,4 por ciento de los niños nacidos en la última década vive en la pobreza y el 9,6 por ciento de ese total, en la indigencia, según un informe del Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes).

El relevamiento del Observatorio de la Pobreza del Cippes planteó incluso que uno de cada diez niños y adolescentes en el país no cubre sus necesidades nutricionales básicas, es decir 1,3 millones viven en la indigencia, de acuerdo con datos de fines de 2012.

El informe estima que 2,8 millones de chicos de hasta diez años viven en condición de pobreza, mientras que 732 mil de ese total están en la indigencia.

Inequidad. “La actual década, signada favorablemente por el fuerte crecimiento económico, no sirvió para modificar la estructura de inequidad social argentina”, subrayó la entidad en un comunicado.

El relevamiento se efectuó cruzando información del Indice Barrial de Precios —realizado por un equipo del Cippes— con datos oficiales de la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y sus conclusiones coinciden con otros informes privados sobre los niveles de pobreza en Argentina, como por ejemplo, con las estadísticas que maneja la ONG “Un techo para mi país”.

Esta entidad sostiene que entre 2001 y 2011 las villas y barrios de emergencia crecieron 55,6 por ciento: en el Gran Buenos Aires, existen 864 asentamientos pobres, donde residen más de medio millón de familias (508.144).

Las estimaciones de pobreza sobre la base del Indice Barrial de Precios (IBP) indican que a diciembre de 2012 el 39,5 por ciento de niños y adolescentes de hasta 17 años (cuatro de cada diez) viven sumidos en condiciones de pobreza e indigencia en la Argentina, “lo que totaliza casi cinco millones de personas sufriendo situaciones de inequidad social”, indicó.

Mejoras. Entre junio y diciembre del año pasado, la tasa de pobreza sobre niños y adolescentes de Argentina cayó del 41,7 por ciento al 39,5 por ciento y la de indigencia se redujo del 11,2 por ciento al 10 por ciento.

“Sin embargo, la pobreza es mucho mayor entre niños y adolescentes que entre la población en general, donde la pobreza a diciembre 2012 es el 26,1 por ciento”, resaltó el informe.

El Cippes alertó, además, sobre “el peligro de parecerse a la década del 90”, al indicar que sus estimaciones para el aglomerado Gran Buenos Aires en todo el 2012 “muestran que la pobreza afecta al 37,2 por ciento de los niños y adolescentes de la región”.

“Esto ubica al distrito de mayor densidad poblacional muy por encima de la tasa promedio prevaleciente entre 1991 y 1995 (26 por ciento) y más cerca de los valores del periodo 1996-2000 (39 por ciento) considerados por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)”, indicó.

El Cippes sostuvo que “la pobreza es el principal desafío pendiente que tiene el país” y agregó que “un primer paso para solucionarlo es aceptarlo y visibilizarlo en las estadísticas públicas”.

“Sin datos ciertos es imposible diseñar políticas correctas”, aseguró.

Un programa integral

El Cippes eñaló que el distrito con mayor tasa de pobreza en niños y adolescentes entre las relevadas por el IBP, con el 71%, seguido por Salta y Tucumán (47%), en tanto Mendoza cuenta con el menor indicador (38%). La entidad consideró que “es primordial que el tema se incorpore a la agenda pública, política y social”.

Política de dos hijos en China: ¿demasiado tarde?

Created on Friday, 06 September 2013 15:14  By Susan Yoshihara, Ph.D
http://c-fam.org/en/espanol/volumen-16/7523-politica-de-dos-hijos-en-china-demasiado-tarde

NUEVA YORK, 6 de septiembre (C-FAM) Con el anuncio de posibles reformas, China ha admitido implícitamente que su política de un hijo por familia, vigente durante cuarenta años, ha sido un fracaso.

Las reglas condujeron a abusos draconianos. Se estima que hubo 336 millones de abortos, que incluyen abortos y esterilizaciones forzados en manos de un establishment de planificación familiar poderoso y entrometido que controla los aspectos más íntimos de la vida china. Se atribuye a la política una creciente insensibilidad hacia los niños y las familias. Cada año, miles de niños son abandonados y se cree que otros miles son raptados y vendidos. Mueren tantos bebés abandonados que el gobierno ha instaurado «cabañas» donde los padres pueden dejar a sus hijos, en la mayoría de los casos, bebés mujeres. El miércoles, la revista Time informóque la policía había arrestado a traficantes de diez niños para luego descubrir que sus padres no querían que se los devolvieran. Ellos se los habían vendido a la pandilla a cambio del efectivo que tanto necesitaban.

La agencia de noticias más grande de China, Xinhua, informó que, en agosto, se propuso un cambio para la sumamente impopular política, conjetura que fue confirmada por funcionarios del gobierno. La actual política permite a las parejas en la mayor parte del país obtener permiso para un segundo hijo solo si ninguno de ellos tiene hermanos. En el futuro, solo uno de los padres deberá ser hijo único para cumplir con el requisito. Después de dos años, todo el país aplicaría la política de dos hijos, dicen los informes.

Un estudio reciente del Deutsche Bank pronostica que el nuevo plan puede conducir a un baby boom, pero sería demasiado tarde para evitar crisis económicas como el déficit masivo de las pensiones en el país. El informe prevé un incremento en la tasa de fecundidad de la nación que irá de 1,45 a 1,66 hijos por mujer, observándose el mayor cambio en las áreas urbanas, donde la política es más rigurosa hoy (de 1,18 a 1,51). Las zonas rurales podrían experimentar un ascenso de 1,77 a 1,86 para 2018. Aún así, los aumentos estarían muy por debajo del índice de reemplazo, que es de 2,1 niños por mujer. La reducción en el déficit jubilatorio solo sería de alrededor del 4 % para 2040 como pronto, dice el informe.

El cambio se atribuye a la influencia cada vez menor de la vieja guardia y a algunas reformas administrativas dentro de la clase dirigente de la planificación familiar en China. El principal impulsor, coincide la mayoría, es que Beijing reconoce que se avecina una crisis demográfica que se debe a una precipitada disminución de la fecundidad.

Desde el inicio de la política de hijo único en 1971, los dirigentes chinos junto con expertos de la ONU y destacados demógrafos la justificaron diciendo que con menos personas el pueblo chino sería más próspero. Pero la precipitada caída de la fecundidad ha conducido a una merma de la mano de obra cinco o seis años antes de lo que proyectaron los expertos. La reducción comenzó en 2010, cuando la población activa alcanzó los 150 millones. Se dio a conocer un faltante de 3 millones de trabajadores en 2012, y se prevé un déficit de 140 millones para la década del 2030.

Lo que empeora las cosas es que la disminución relativa de los trabajadores en China es más pronunciada incluso de lo que indican las desalentadoras cifras. La última ronda de proyecciones demográficas de la ONU muestra que el país está envejeciendo con más rapidez de lo que pronosticó antes la ONU. Entretanto, sus principales rivales, Estados Unidos e India, experimentarán un aumento en la mano de obra debido que su tasa de fecundidad cercana al nivel de reemplazo se mantendrá a lo largo de 2100.

En las ciudades elegidas por los funcionarios chinos para lanzar las nuevas disposiciones, las parejas no respondieron teniendo más de un hijo. Esto indica que las normas se han trasladado hacia familias muy pequeñas. Las encuestas nacionales señalan que entre el 40 y el 50 por ciento de las parejas querrían dos hijos. Pero la mayoría se realizó antes de que empeorara la economía. Se echa la culpa a incrementos en el costo de vida y sus repercusiones tales como separaciones para buscar trabajo e infertilidad en aumento debido a la polución y malas condiciones de vida. El gobierno anunció esta semana que subvencionaría un estudio para indagar sobre la causa de la infertilidad en 40 millones de chinas, según el portal de noticias chino Caixin.

Incluso si las parejas respondieran al cambio en la política teniendo dos hijos por familia, hay pocos indicios de que se liberarán de los ojos impertinentes (y de los mecanismos de cumplimiento) de los funcionarios de planificación familiar. Además de los abortos y las esterilizaciones forzosas, los funcionarios cobran elevadas multas por hijos no autorizados que equivalen a entre dos y diez veces el ingreso anual de una pareja. Según se dice, el gobierno recaudó más de dos mil millones de dólares en multas en 2012.