Jóvenes motivados, bien entrenados y listos para trabajar

Jóvenes motivados, bien entrenados y listos para trabajar

La Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana organizó la 1ª Cumbre CapacitAR donde se habló del sistema dual, que brinda dos años de enseñanza técnica con intensa práctica

LA NACION

DOMINGO 19 DE JUNIO DE 2016
Un desempleo estructural muy difícil de mejorar, sumado a la tendencia -también mundial- de jóvenes con enormes dificultades para ingresar al mercado laboral, es parte del panorama del complejo mercado de trabajo en la Argentina. Un paso hacia una mejora en este aspecto vital para las personas es, a través de la confianza en reglas de juego claras y una transparencia sin límites, atraer a empresas para que incorporen personal. Pero hay otro obstáculo: que no encuentren, como muchas veces sucede hoy, el personal que necesitan. Se da entonces la paradoja de que hay miles de personas sin un trabajo, y hay empleadores presentes y futuros con puestos para ofrecer, pero que quedan vacantes.

En la Argentina hay nueve millones de personas que tienen un empleo precario o que están desocupados, según cifras de la OIT difundidas durante la 1ª Cumbre CapacitAR, organizada por la Cámara de Industria y Comercio Argentina-Alemana hace unos días. “Hay que romper el paradigma de la formación sin mirar al mercado”, dijo Conrado Reinke, subsecretario de Políticas de Empleo y Formación Profesional del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social durante el encuentro, en el marco del 100° aniversario de la cámara.

Algunas cifras aportadas por Gabriel Sánchez Zinny, director del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), revelan una radiografía de la educación en la Argentina, con sus enormes dificultades. En 2015 tres de cada cuatro empresas (78,7%) tuvieron problemas para cubrir las vacantes abiertas. Esto se debió principalmente a falta de competencias técnicas duras, falta de experiencia y de postulantes. Más del 70% del empleo necesita habilidades tecnológicas.

“Nuestra primera prioridad es saber cuál es la demanda socioproductiva y no generar títulos ni carreras que ya no tienen más demanda de empleo en el mercado”, dijo Sánchez Zinny. Y agregó que menos del 20% de la población económicamente activa tiene una carrera universitaria, y que sólo el 22% de los jóvenes termina el secundario en tiempo y forma.

“Necesariamente hay que pensar en un cambio de paradigma, ya que únicamente el 11% de los jóvenes tiene una educación superior no universitaria. Hay que bajar las horas al sistema. La educación tiene que ver con saberes y competencias más que cuántas horas tiene la cursada.”

El sistema dual, tan exitoso en Alemania, ofrece dos años de teoría, pero también intensa práctica, que es rentada. Muchas de las empresas que participan tienen planes de rotación. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó devastada, prácticamente en ruinas, con millones de personas que habían perdido todo, fábricas bombardeadas, miles de niños huérfanos. Un panorama desolado. Sin embargo, pocos años después ya se hablaba de un “milagro económico alemán” en Alemania Occidental. Con la mirada en la eficiencia y la producción lograron en tiempo récord reconstruir el país, hasta llegar a ser hoy una de las potencias europeas.

En un trabajo para la española Esade, Enrique Cerdá Omiste dice que “la espectacular recuperación económica de Alemania Occidental no fue el resultado de medidas «milagrosas», sino la consecuencia de una política que convirtió nuevamente el trabajo productivo, el esfuerzo personal, el ahorro y la inversión en actividades rentables. En junio de 1948 se inició en Alemania Occidental una política económica que eliminó la economía autoritaria y que asignó al Estado las funciones económicas que éste puede y debe desempeñar”. Son: reducir el gasto público e impedir su crecimiento excesivo; prohibir los déficit oficiales; mantener la estabilidad monetaria; garantizar los derechos de propiedad y la libertad de trabajo; preservar la libertad de mercado y proteger la competencia.

Hoy, Alemania tiene un modelo educativo-productivo basado en el sistema dual: una formación técnica a la medida de las necesidades de las empresas, que lleva a que haya un muy bajo desempleo, que hoy llega al 6%. Vale recordar que por debajo del 5% se considera pleno empleo.

Más atención a las pymes

En este contexto, Vicente Donato, director ejecutivo de la Fundación Observatorio Pyme, habló durante la jornada sobre un sector que es el gran empleador de la Argentina. “En el mundo, las empresas que tienen entre 10 y 250 empleados forman la clase media empresarial, que genera más del 50% de la riqueza de los países más desarrollados. La Argentina es un país relativamente bien ubicado, aunque perdemos posiciones desde hace 20 años. Sin embargo, este es un sector que puede dar un vuelco en la incorporación del empleo calificado y el que puede contratar a más personas al mercado laboral. Se trata de 80.000 empresas, que generan cuatro millones de puestos de trabajo.”

“El 60% de las miradas, de los objetivos, está puesto en las grandes empresas, pero son las pymes las que proveen el 80% de los puestos de trabajo”, coincidió Ricardo Wachowicz, presidente del Grupo Bayton. Agregó que en el empleo temporario se generan 400.000 puestos de trabajo cada año, y que es “la oportunidad para el primer empleo”. Pidió también que se bajen las tasas de interés para la producción.

Según Donato, desde hace una década se registra una caída en la demanda de trabajo en todos los niveles de calificación. “En este momento estamos en un piso de demanda, aunque afortunadamente dejó de caer.” Sin embargo, a la hora de incorporar personal, coincide con el diagnóstico del INET: existe una dificultad para encontrar a las personas que se necesitan. Simplemente, no tienen las capacidades que las empresas buscan.

Una propuesta práctica

“El sistema dual alemán tiene tres socios: el empresariado, las cámaras y los sindicatos. El Estado establece el marco legal”, dice, traductor mediante, Boris Petschulat, subsecretario de Políticas de Educación del Ministerio de Economía alemán. Los números no dejan de asombrar. Las empresas en Alemania invierten 25.000 millones de euros por año en el sistema dual. Lo consideran una inversión, ya que se reciben los técnicos que ellas necesitan.

“Alemania es un país pobre en materia prima, tenemos poco gas y nada de petróleo. Nuestro mejor recurso es el talento de la gente joven. Hay un consenso de que sólo podemos ser exitosos si creamos y desarrollamos esos talentos”, dice el funcionario alemán. “El gobierno es responsable de 350 de las 370 áreas de formación profesional, y va actualizando las currículas junto a las cámaras y los sindicatos”, agrega.

Sin embargo, dice que hay un enorme desafío, que es que se necesita que más mujeres y jóvenes se aboquen al estudio de profesiones técnicas, ya que de ellas hay solamente entre un 10 y un 15% de participación femenina. Además, con el tema de la robotización, y la perdida de empleo que puede traer, Petschulat afirma que “a través de la automatización, la productividad va a aumentar. Supongamos que aumenta un 30%, los operarios van a tener un 30% más de sueldo, pero hay otras personas que no van a poder seguir el ritmo y estarán dentro de la red de contención social”.

El sistema dual en la Argentina ya promovió la inserción laboral de 2500 jóvenes en las ramas técnico-industriales y administrativo comerciales, con una tasa del 90% de inserción en las empresas. Participan 50 empresas en el país (que podrían ser más), que necesitan personal calificado en ramas como la mecatrónica, la robótica y el mecanizado, muy buscadas en el sector industrial.

Anuncios

Los estudiantes del norte del país aprenden menos que los demás

Clarin.com   Sociedad   26/03/2015

Operativo Nacional de Evaluación

 http://www.me.gov.ar/diniece/

http://www.clarin.com/sociedad/Operativo_Nacional_de_Evaluacion-resultados-2013_0_1327667297.html

 

Educación. Evaluación de los 280.000 alumnos que cursan el último año de la secundaria.Surge del último Operativo Nacional de Evaluación, al que accedió Clarín. Muestra un estancamiento con respecto a 2010. Los peores resultados, en Matemática y Naturales.

 

Desigualdad. Los estudiantes con mejores resultados están en Río Negro, Santa Fe y La Pampa. Si bien la Capital estaría primera en Matemática, habría tenido un deterioro en Lengua.

 

El último Operativo Nacional de Evaluación (ONE), que se tomó en 2013 pero cuyos primeros resultados recién empezaron a publicarse ahora, muestra que los aprendizajes de los alumnos argentinos no avanzaron demasiado en los últimos tres años. Al igual que en otros estudios internacionales como PISA o TERCE, el diagnóstico es “estancamiento” con respecto a la medición previa, de 2010.

Clarín accedió a los resultados del ONE de finalización de la secundaria, que evaluó de manera censal a los 280.000 chicos que cursaban en 2013 el último año de la escuela, en el sistema público y privado. La prueba se creó en 1993, se toma cada tres años y está a cargo de la Dirección Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa (DiNIECE). Abarca cuatro materias: Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Los resultados se presentan en tres niveles de desempeño: alto, medio y bajo. Un nivel “bajo” quiere decir que los estudiantes alcanzaron “un desempeño elemental o poco satisfactorio en el dominio de los contenidos y las capacidades cognitivas esperables según los documentos curriculares y los núcleos de aprendizajes prioritarios”.

Los mejores resultados de los alumnos argentinos están en Lengua; las ciencias exactas (Matemática y Naturales) son las que presentan más dificultades. En Lengua el 25,7% de los alumnos tiene un desempeño bajo, el 53% medio y el 21,3% alto. En Matemática, en cambio, el desempeño alto se reduce casi a la mitad (12%), el medio llega al 60,1%, y el 27,9% es bajo. En Ciencias Naturales, uno de cada tres alumnos queda en nivel bajo (34,3%), mientras que el 52,5% tiene nivel medio y el 13,2% es alto. Y en Sociales, el 30,3% tiene nivel bajo, el 50,5% medio, y el 19,2% alto. En total, el 16,4% de los alumnos argentinos en el último año de secundaria lograron un nivel “destacado” de contenidos y capacidades cognitivas, mientras que el 29,5% está por debajo de los resultados mínimos esperados.

Los indicadores exhiben una brecha entre las provincias del Norte y el resto del país: en el Noreste (NEA), por ejemplo, más del 40% de los alumnos tienen desempeño bajo mientras que, en promedio, menos del 10% logran desempeño alto. El panorama más crítico se da en Matemática, con apenas un 2,9% de alumnos con aprendizajes destacados y un 43,3% en nivel bajo. En Ciencias Naturales las cifras también son preocupantes: 6,1% en nivel alto y 46,9% en nivel bajo.

En el Noroeste (NOA) los aprendizajes también están por debajo del promedio nacional, con apenas un 10,6% de los alumnos en nivel destacado y un 35,9% en nivel bajo. En el otro extremo, las mejores noticias llegan desde la Patagonia, donde el 18,7% de los estudiantes logran un desempeño alto según los parámetros del Consejo Federal de Educación, y solo un 23,7% están en nivel bajo. En la región Centro, que incluye a las jurisdicciones más grandes del país, el 19,4% de los estudiantes alcanzan nivel alto y el 26,5% están en nivel bajo.

A diferencia del ONE 2010, cuyos resultados se difundieron al año siguiente, esta vez el informe del ONE 2013 viene demorado y aún no se publicó. Aunque desde la DiNIECE dijeron a Clarín que el cronograma de difusión está “dentro de los plazos previstos” y que los datos completos “se conocerán este año”, la Resolución N° 166/10 exige que los informes sobre los resultados de los ONE se elaboren “en el año inmediatamente posterior a la aplicación de los mismos”.

En diciembre del año pasado el Ministerio de Educación nacional entregó a cada ministro provincial los resultados de su jurisdicción. Pero hasta ahora los únicos datos disponibles son los desempeños por región. Algunos distritos (como la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Córdoba) hicieron públicos los suyos, mientras que otras (como la Ciudad de Buenos Aires) no. De los datos disponibles surge que los alumnos que más aprenden en todas las materias son los de Río Negro, Santa Fe y La Pampa. Si bien la Capital estaría primera en Matemática, también habría tenido un fuerte deterioro en Lengua. Clarín consultó al Ministerio de Educación de la Ciudad pero dijeron que no harían declaraciones y opinaron que la muestra está “sesgada estadísticamente” porque muchos estudiantes porteños no completaron las preguntas abiertas.

En la provincia de Buenos Aires, que aportó 72.000 alumnos al estudio, están conformes con los resultados. Aunque no los hicieron públicos, Clarín pudo saber que las pruebas muestran mejorías del 2,3% en Matemática, del 1,5% en Lengua, del 2,9% en Ciencias Sociales y del 2,1% en Naturales, en comparación con 2010. “Esto es mérito de los alumnos, de los docentes y de las políticas educativas de la provincia, como la implementación de las tutorías, los talleres de estudio, el aprovechamiento de las horas libres y las mesas de trabajo con las universidades nacionales”, afirmó Néstor Ribet, subsecretario de Educación provincial.

En Santa Fe también celebraron los resultados, que arrojaron mejorías en todas las materias, en un promedio del 4%. Además, el gobierno provincial destacó que en el mismo período aumentó la cantidad de alumnos que asisten a la secundaria, disminuyó el abandono y más estudiantes terminaron de cursar en tiempo y forma. “Estos resultados demuestran que con políticas públicas adecuadas se pueden mejorar simultáneamente la calidad educativa y la inclusión”, dijo la ministra Claudia Balagué.

El gobierno de Córdoba también transparentó sus datos el año pasado, aunque estos revelaron una fuerte baja en los aprendizajes en Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Naturales, que dejaron a la provincia muy por detrás de Santa Fe. La secretaria de Educación, Delia Provinciali, justificó en ese momento que casi el 50% de los alumnos cordobeses faltó a la evaluación, no respondió o lo hizo de manera incompleta, aunque aseguró: “Estamos tratando de instalar una cultura evaluativa”.

En Mendoza, el panorama tiene matices. Los alumnos mejoraron en Lengua (el porcentaje de estudiantes aprobados pasó de 78 a 83,1) y en Matemática (pasó de 77,3 a 78,4), pero empeoraron en Ciencias Sociales y Naturales. La directora general de Escuelas, María Inés Abrille de Vollmer, valoró que “los resultados colocaron a Mendoza arriba de la media nacional y de la región de Cuyo. Y demuestran que la inclusión va acompañada de la calidad educativa”.

Salta difundió sus datos de manera exhaustiva el año pasado, y fuentes oficiales de esa provincia calificaron como “histórico” el avance de los alumnos salteños en la prueba. Otras provincias como Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, Formosa, Chaco y Catamarca también hicieron públicos los resultados de sus alumnos. w

Informe: Corresponsalías

———————————-

Necesitamos reaccionar

Gustavo Iaies*

Mirando los resultados de las evaluaciones del año 2013, emerge la idea de estabilidad: en alguno suben poquito, en alguna bajan otro tanto, allí están. Detrás de los números que aparecen escondidos en alguna web, hay chicos que no aprenden y muchos que se caen.

Ellos tendrán problemas serios para hacer algo a lo largo de su vida, les costará conseguir un empleo en blanco, construir una familia de vida digna.

Mientras tanto, escondemos los datos y comunicamos más subsidios, más libros y computadoras, más relato. El problema es que el relato no enseña; los chicos no aprenden más por estos subsidios.

Necesitamos que se acabe el tiempo de los derechos sin obligaciones, del “te doy para que mejores”, y cambiarlo por “te apoyo pero hacé el esfuerzo”.

Se acaba un período, el de sobrevalorar los derechos sin incluir las responsabilidades. Viene un tiempo de hacernos cargo de nuestros compromisos; cada uno en la situación en la que esté, ser dueño de su destino. Seguro que el Estado está para asistir, para ayudar, para apoyar el cambio.

No podemos seguir mirando cuadros que no se mueven, que no muestran mejoras. Necesitamos reaccionar, fundamentalmente por los chicos.

*Director del CEPP

——————

Evaluar para mejorar

Axel Rivas*

Las evaluaciones de la calidad tienen básicamente dos funciones: monitorear el sistema educativo (o los sistemas provinciales) y/o monitorear a las escuelas. Son dos funciones muy distintas. La primera poco aporta a esta altura, pero no debe abandonarse: es importante saber el estado general de los aprendizajes por provincias y tipos de escuelas. Pero la segunda función es mucho más relevante.

Se han dado pasos adelante: existe una evaluación censal para los alumnos del último año de la secundaria. Se creó el IMESA, un índice similar al IDEB de Brasil, que mide calidad e inclusión. Se devolvieron los resultados con informes bien elaborados a cada escuela.

Pero no es suficiente. Debería haber una política mucho más consistente de evaluación de todas las escuelas del país, también del nivel primario. El objetivo de este sistema debería ser la devolución con criterios pedagógicos de los resultados con planes de trabajo que generen incentivos concretos a la mejora. No rankings ni presión negativa, sino instrumentos que midan integralmente lo que pasa en cada escuela y un dispositivo sistémico de ayuda a cada una de ellas en sus necesidades, aprovechando el aprendizaje de las escuelas que logran mejores resultados.

*Investigador de CIPPEC

—————————

Se perpetúa la pobreza

Claudia Romero*

Acaban de conocerse los resultados de la prueba ONE 2013 de finalización de la Escuela Secundaria que se aplica a todos los estudiantes del país en el último año y esos datos traen una rotunda evidencia: Argentina continua educando a sus jóvenes de manera pobre y desigual, que es un modo claro de perpetuar la pobreza y la desigualdad en el país.Desde 2010 los resultados ONE se estancaron, y muestran que la educación en Argentina está atrapada en resultados mediocres que se prolongan en el tiempo y que se agravan allí donde el país es más pobre y más feudal, en el norte. Pobreza y mala educación son dos caras de la misma moneda.Casi 3 de cada 10 alumnos que termina la secundaria no tiene la menor idea de qué significa resolver una ecuación, calcular un porcentaje o resolver una regla de tres simple. Y casi 7 de cada 10 jóvenes a quienes se les entrega el título desconocen los principales procesos históricos.Se los ha privado de esos aprendizajes importantes que permiten hacer inteligible el mundo mientras se les otorga un título que es una estafa y se sanciona el “voto joven” en un acto de ciudadanía ilusoria. Así no hay inclusión social ni auténtica ciudadanía.*Universidad Di Tella

—————

Nuestro derecho a conocer los datos

Ricardo Braginski

rbraginski@clarin.com

¿De quién es la información que genera el Estado, con recursos del mismo Estado (es decir, de todos nosotros)? ¿Hay un dueño? ¿Somos todos? Si es así, ¿de qué modo somos “dueños”? ¿Cómo deberíamos hacernos de esos datos?

La antigua discusión acerca de la utilización de la información pública viene a cuento, una vez más, a raíz de la escasa publicación que tuvieron este año los resultados del Operativo Nacional de Educación (ONE), que desde hace más de 20 años viene llevando adelante el Ministerio de Educación.

El ONE mide los conocimientos y aprendizajes de los chicos del último año de la secundaria. Y sus resultados deberían ser útiles para planificar políticas de educación, así como son los resultados de pruebas internacionales como Pisa, de la OCDE o TERCE, de Unesco.

Hasta la última edición del ONE, de 2010, el Ministerio publicaba los resultados al año siguiente de realizado el operativo, como corresponde de acuerdo a la resolución que crea este instrumento de evaluación. Pero ahora cambió. Pasó más de un año y el Ministerio aún no publicó la información de 2013. Los datos que hoy publica Clarín son los que fueron llegando a las provincias.

Algo de esta situación ya había adelantado Sileoni en agosto de 2013, cuando presentó el ONE ante el Consejo Federal de Educación. Dijo entonces que no iban a publicar los datos para no estigmatizar a las escuelas y los distritos que no obtienen buenas calificaciones. “La posición no es alentar la competencia entre instituciones”, había dicho entonces. La información, dijo, sí llegaría a “todos los involucrados”, es decir, ministros provinciales y escuelas.

Si bien es cierto que los ministros y los directores de escuelas están entre los que más pueden aprovechar los datos –son, en definitiva, quienes toman decisiones en políticas educativas–, tan igual de cierto que los padres, y las familias, también tenemos derecho a conocer la información. A nuestra escala, también tomamos decisiones educativas.

Los del ONE no son los únicos datos que el Gobierno nacional esconde bajo las mangas. Las estadísticas del sistema universitario tampoco se actualizan desde 2011. El Anuario de ese año es el último que se puede consultar en la Web: allí hay información detallada de inscriptos, estudiantes, reinscriptos y egresados de las universidades públicas y privadas del país, así como información presupuestaria y de recursos humanos del sector universitario. ¿Qué pasó después del 2011? Sólo los funcionarios lo saben.

¿De quién es toda esta información? Quizás llegó el momento de reclamar nuestro derecho.

 

 

 

 

LA CALIDAD EDUCATIVA EN LA ESCUELA PRIMARIA DE AMÉRICA LATINA

CENTRO DE ESTUDIOS DE LA EDUCACIÓN ARGENTINA

UNIVERSIDAD DE BELGRANO

http://www.ub.edu.ar/centros_de_estudio/cea/cea_numero_31.pdf

Año 4 / Enero 2015

En este boletín se presentan los resultados del Tercer Estudio Regional de Calidad Educativa (TERCE), difundidos en la primera semana de diciembre de 2014. El TERCE, ejecutado en 2013 por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad en la Educación (Unesco), contó con la participación de la Argentina y de otras 14 naciones latinoamericanas.

El objetivo del TERCE fue medir el logro en el aprendizaje de Matemática, Lectura y Ciencias Naturales, en la escuela primaria. La mejor posición de Argentina correspondió a Matemática (sexto grado), donde nos ubicamos en el sexto lugar, mientras que la más rezagada corresponde a Lectura (tercer grado), donde nuestros alumnos figuran en el noveno lugar entre los 15 países participantes.

Esta TERCE nos debe alertar, ya que en la primera evaluación (PERCE) realizada en 1997, nuestro país ocupaba el segundo lugar entre 12 naciones, apenas superado por Cuba.

El mensaje de esta prueba TERCE es bien claro: en educación tenemos aún mucho por  mejorar en la Argentina.
Doctor Alieto Aldo Guadagni
Director del CEA

 

Secundaria: no aumenta el número de egresados

Jueves 04 de diciembre de 2014 | Publicado en edición impresa

http://www.lanacion.com.ar/1749251-secundario-aunque-es-obligatorio-no-aumento-el-numero-de-graduados

Prácticamente no ha variado en once años; sólo tres de cada diez la terminan

Por Denise Rabin  | LA NACION

En el promedio nacional, sólo tres de cada diez chicos que ingresan en la escuela primaria egresan del secundario. Y la ley que en 2005 convirtió el nivel medio en obligatorio prácticamente no tuvo impacto en la cantidad de graduados.

Según los últimos datos oficiales disponibles, en 2012 egresaron 285.699, apenas 4823 más que en 2003. Pero, además, de esos graduados adicionales, casi el 70% terminó en instituciones privadas. En América latina, la Argentina está al final de la lista cuando se consideran los porcentajes de la población que se gradúa de la escuela media en la edad esperada: sólo el 43%, contra el 70% de Perú; el 68% de Chile y el 63% de Cuba, por ejemplo.

“Hoy la escuela secundaria es obligatoria, pero sólo en los papeles, no en los hechos. Ninguna autoridad nacional, provincial o municipal se está ocupando de este tema”, afirmó el economista Alieto Guadagni, al detallar los números durante el seminario “La educación como requisito del cambio”, realizado en la Legislatura porteña en el contexto del centenario del Partido Demócrata Progresista.

 

La brecha entre las escuelas de gestión estatal y las de gestión privada se ensancha tanto como la que se da entre los alumnos de la Capital Federal y los de las provincias.

En el promedio del país, de los 691.301 chicos que empezaron primer grado en 2001 en la escuela estatal sólo 175.337 terminaron el secundario en 2012, apenas el 25,3%. En la privada, aquellos años empezaron la primaria 171.574 y egresaron del secundario 110.362, el 64,3%, según las estadísticas presentadas por Guadagni.

De cada 100 alumnos de sexto grado que ingresan en el secundario en la Capital egresan 43, mientras que en el promedio de 24 distritos del conurbano bonaerense sólo lo hacen 29; en Salta, 34, y en Chaco, 33, entre otros ejemplos.

En efecto, de la ciudad de Buenos Aires surge la mayor cantidad de chicos egresados (el 55,4% de los que comenzaron la primaria doce años atrás), mientras que Misiones es la provincia con menores graduaciones, al obtener a penas un 20,5%, seguida por Santiago del Estero (22,1%) y Corrientes (24,5%). “Es un punto en la agenda fundamental darle verdadera prioridad a la educación en las zonas que más lo necesitan. Tenemos un sistema muy segmentado, donde en promedio las escuelas a las que asisten los chicos con mayores ingresos económicos tienen más calidad, más recursos y maestros y directivos con más experiencia que en escuelas de zonas marginales”, explicó Juan José Llach, ex ministro de Educación en 1999 y también otro de los expositores del seminario, organizado por el diputado demócrata progresista porteño Oscar Moscariello (Pro).

Con respecto a las calificaciones, puntualmente en matemática, según el Ministerio de Educación, el 44,7% de alumnos del secundario tienen rendimiento bajo en esta materia y la diferencia se acentúa en las provincias más pobres, como Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes, Jujuy, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan y Tucumán.

Por otra parte, en el Informe PISA 2012, el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, la Argentina calificó en el puesto 59 con un 66,5% de alumnos que obtuvieron un nivel “bajo” en la prueba de matemática y tan sólo un 0,3% de alumnos que obtuvieron un nivel “alto”.

La necesidad de una nueva carrera docente como una de las grandes deudas de la democracia argentina fue un punto fuerte remarcado por todos los exponentes del seminario; “La formación docente es deficitaria en la Argentina, las personas de mayor bagaje cultural no se sienten atraídas en absoluto por la carrera docente”, expresó Llach.

Sobre el rol de los profesores, Ana Copes, docente y secretaria general del Partido Demócrata Progresista, aclaró: “Estamos asistiendo a una época donde no hay premio al esfuerzo ni a la responsabilidad. La escuela estatal está perdiendo su prestigio y la solución está entre los maestros, en su revalorización, en restituirles su autoridad”.

Mientras que en promedio los institutos de formación docente en el país deberían dictar 3700 horas para lograr el título de profesor, según estos especialistas, en la práctica esto se reduce a un 60,7%, mientras que en Finlandia, el país modelo en educación mundial, se destinan 8100 horas para la obtención del título de maestro de grado. “La mirada global no es extranjerizar, sino ser ambicioso. Nada peor que mirarse al ombligo para mejorar la educación”, comentó al respecto el legislador de Pro Iván Petrella. Por último, el experto remarcó la importancia de que los políticos tomen cartas en el asunto: “No hay manera de cambiar la educación si antes no cambiamos la manera de encarar la política”, agregó el legislador.

FINLANDIA, EJEMPLO A SEGUIR

Durante la exposición, se insistió en varias oportunidades sobre el caso de Finlandia, que menos de dos décadas después de su peor crisis económica se convirtió en un país de alta tecnología. “Su crisis pasó a ser una oportunidad para repensar el futuro de su educación y en 2003, a una década de la crisis, logró cuadruplicar el número de personas que trabajan en investigación y desarrollo haciendo un enorme hincapié en matemáticas”, ejemplificó Petrella. Ese mismo año salió primera en los exámenes PISA, sorprendiendo al mundo desarrollado.

En las últimas horas, volvió a ser noticia, ya que el sistema educativo finlandés anunció que entre 2016 y 2017 sustituirá el aprendizaje de la escritura caligráfica (puntualmente la cursiva, no así la imprenta) por clases de mecanografía en el teclado Qwert, es decir el que se utiliza en los dispositivos tecnológicos.

Aunque reconocen que se trata de una importante transformación social, cada vez menos personas escriben a mano y cada vez más niños lo hacen con estos dispositivos, lo que los llevó a concluir que será un aprendizaje de mayor utilidad..

LA EDUCACIÓN PÚBLICA NO ES GRATIS, CADA GRADUADO CUESTA 49.170 DÓLARES

Doctor Alieto Aldo Guadagni Director del CEA

(leer informe completo) 

 

Universidades

 

La Universidad de Lomas de Zamora tiene el menor presupuesto por graduado, llega a apenas 37,6 por ciento del promedio. El mayor presupuesto por graduado le corresponde a Patagonia Austral, con 332.677 dólares por graduado, es decir 18 veces más que Lomas de Zamora (apenas 18.474 dólares).La Universidad de Jujuy tiene un presupuesto por graduado (169.288 dólares)que es 3,9 veces el de la Universidad de Lanús (43.718 dólares). La explicación se encuentra en el hecho de que el presupuesto total de Jujuy es 83 por ciento más elevado, mientras que la Universidad de Lanús tiene más del doble de graduados que Jujuy.

 

EL PRESUPUESTO DELAS UNIVERSIDADES NACIONALES

En este boletín se presenta el presupuesto aprobado por el Congreso Nacional en octubre, que corresponde al año 2015. El total presupuestado alcanza a 38.533 millones de pesos, equivalentes a 4.077millones de dólares (el presupuesto de 2015 estima un valor de 9,45 pesos por dólar. Si tenemos en cuenta los supuestos sobre el PBI en 2015 asumidos en este presupuesto, los fondos asignados a las universidades nacionales representan el 0,8 por ciento del PBI, es decir el 13,3 por ciento de la meta del 6 por ciento como gasto total en educación. Si se consideran la cantidad de alumnos y graduados para 2015, el presupuesto por alumno es equivalente a 2.645 dólares, mientras que por graduados de 49.170 dólares. Hay significativas diferencias en estas cantidades cuando se considera cada una de las universidades presentadas en este boletín de manera independiente, pero que no pueden ser evaluadas con la información suministrada por este presupuesto.

 

Hablemos de educación

Sábado 15 de noviembre de 2014 | Publicado en edición impresa

Editorial I

http://www.lanacion.com.ar/1744110-hablemos-de-educacion

Es el momento de que los candidatos den a conocer sus propuestas para revertir la decadencia educativa de nuestro país

En estos años, la política gubernamental ha desdeñado dos valores esenciales para la sociedad. Son los valores que aporta la cultura del trabajo y del estudio.

En ese contexto, nadie debe sorprenderse de que Sarmiento sea objeto de burlas y no del respeto que debería comenzar por quienes tienen la responsabilidad de la educación pública en el país. El desprecio que han manifestado autoridades ministeriales por las evaluaciones comparativas internacionales que atestiguan desde 2003 el retroceso de nuestros chicos en las sucesivas pruebas PISA ha colocado a la Argentina en situación difícil: descalifican, con la temeridad de quienes creen saberlo todo sin saber nada, lo que el mundo toma con absoluta seriedad.

Y hasta se permiten desalentar la reprobación de exámenes propia de sistemas en que la sabiduría equilibra premios y castigos. Lo hacen con la laxitud de demagogos que anteponen un fugaz rédito inmediato a la vastedad de los intereses nacionales en juego en el mediano y largo plazo.

Si se van en diciembre de 2015 sin introducir cambio alguno en sus políticas, estos gobernantes dejarán al país carente de defensas que la Nación ha construido en el lento pero firme proceso de su historia, ése que le otorga identidad y lugar definido en el planeta y en el que se encuentra amparo en situaciones de desdicha y desvanecimiento institucional. Con tales defensas se protege también la Nación a sí misma del desorden social en tiempos de calamidades públicas.

Para no extender con exceso el cuadro de las comparaciones, los argentinos podríamos observarnos no más que en el espejo de alguno de nuestros vecinos. Si no quisiéramos hacerlo por un envanecimiento tan impropio como incomprensible, deberíamos formularnos al menos algunas indagaciones por la mera curiosidad de conocer qué legado dejaremos a nuestros hijos, qué quedará de resultas de persistirse en un cuadro como el actual para el porvenir de nuestros nietos.

Casi hasta 1960, nuestras fuerzas productivas eran equivalentes a las de Brasil; hoy, las diferencias son tantas que, en una maratón, los habríamos perdido de vista. ¿Cuántos somos los argentinos que hemos reflexionado sobre las razones de ese retroceso relativo cuya magnitud salta a la vista por la relevancia extraordinaria que nuestros vecinos han asumido en el mundo?

Podríamos dar una pista a raíz de la inmediatez con lo sucedido días atrás. A fines del mes último, 8,6 millones de adolescentes brasileños rindieron el Examen Nacional de Enseñanza Media. Una prueba de esas proporciones sólo se supera en otro acontecimiento anual, que se realiza en China, con la participación de casi 10 millones de jóvenes.

En Brasil, los exámenes concernían a conocimientos sobre matemáticas, historia, geografía, química, física, literatura, redacción y una lengua ajena al portugués.

El ámbito de tal competencia se replicó en 1700 ciudades y pueblos. Fueron de la partida 30.000 presos. La presidenta Dilma Rousseff pudo decir que en un fenómeno de esa naturaleza se valoriza el esfuerzo que los integrantes de la nueva generación de brasileños están dispuestos a poner de manifiesto. Una vez evaluados los trabajos, se instrumentará el sistema de becas por el que el Estado brasileño premiará a los hijos de familias humildes. El viejo y sano principio de la igualdad de oportunidades, pero a cambio de una demostración fehaciente de voluntad individual de esfuerzo y superación.

Después de esto, las universidades brasileñas decidirán de qué manera contemplarán los resultados. A fines de octubre no hubo exámenes de ingreso a las instituciones de nivel superior educativo; se trató de una evaluación general por las cual las autoridades gubernamentales, los padres y los alumnos sabrán lo que en la Argentina no puede saberse respecto de los propios adolescentes: cuáles han sido los colegios secundarios de cuyos elencos han salido los mejores promedio y de cuáles, los peores.

En Europa, en Asia, se atienden experiencias parecidas. Comparar es una de las vías más eficientes para conocer. Aquí, en cambio, se opta por el silencio y el ocultamiento de pruebas indubitables sobre la marcha de la educación. La complicidad está bastante generalizada nivelando para abajo una vez más.

Ante el menor atisbo de querer evaluar las capacidades docentes, los maestros y profesores argentinos son los primeros en levantar la voz en contra de dejarse calificar en sus competencias y acrecentarlas, no sólo para bien de ellos sino también de sus alumnos y, en última instancia, de toda la sociedad. Sin embargo, siempre están listos para discutir salarios, con amenazas de paro que casi siempre se terminan llevando a la práctica, como hace poco en la provincia de Buenos Aires.

El sueño sarmientino de alfabetizar la población a fin de dotarla de los mejores recursos para el trabajo y su desenvolvimiento social exige en el mundo de hoy una apuesta de mucho mayor rigor que en el pasado: lograr tasas elevadas de graduados que se hayan perfeccionado en el nivel terciario en conocimientos específicos a partir de una cosmovisión humanística.

La población de Brasil es alrededor de cinco veces la de la Argentina: 200 millones de habitantes contra 40 millones. Sin embargo, en Brasil se gradúa al año un millón de estudiantes universitarios frente a los 110.000 que lo hacen en la Argentina. ¿Qué sucede? El índice de graduación de nuestros vecinos casi duplica al de nuestro país: 5,2 y 2,7 por ciento, respectivamente, de graduados cada 1000 habitantes. Lo peor de todo es que tres cuartas partes de los estudiantes de universidades públicas de la Argentina no llega a graduarse; tampoco, más de la mitad de quienes cursan estudios en universidades privadas.

A poco de comenzar las campañas con vistas a las elecciones generales de octubre de 2015 es el momento de preguntar cuáles son las propuestas de los candidatos sobre la forma de intentar recuperar los antiguos niveles de calidad de la enseñanza pública en el país. Qué piensan de escuelas y colegios cuyos maestros y profesores perciben remuneraciones insuficientes en relación con la importancia de sus funciones. Qué políticas persuasivas y preventivas piensan adoptar para que la palabra de los docentes recupere ante padres y alumnos la jerarquía que ha perdido. Qué opinan, en fin, del ingreso irrestricto a las universidades públicas y de que los hijos de familias solventes cursen estudios en sus aulas según pautas de gratuidad que paga el conjunto de la sociedad.

Ha llegado la hora, definitivamente, de que los argentinos hablemos y reflexionemos sobre la educación de los argentinos..

 

¡Viva el “abusómetro” educativo!

lanacion.com|  http://www.lanacion.com.ar/1737180-viva-el-abusometro-educativo

Martes 21 de octubre de 2014 | Publicado en edición impresa

Por Andrés Oppenheimer | LA NACION

MIAMI.- Una organización mexicana que pugna por mejorar los estándares educativos acaba de hacer algo que debería imitarse en toda América latina: instaló un “abusómetro” en una de las avenidas más transitadas de Ciudad de México para informar a los transeúntes cuánto dinero del presupuesto educativo del país desaparece a cada minuto.

Es una gran idea, porque México y varios países latinoamericanos tienen algunos de los mayores presupuestos del mundo para educación y sin embargo ocupan los últimos puestos en los rankings internacionales de desempeño académico de sus estudiantes.

Según el Banco Mundial, México, Brasil y la Argentina gastan entre el 5,2 y el 6,3% de sus respectivos PBI en educación, mucho más que China o Singapur. Pero en los últimos años, mientras el desempeño de los estudiantes latinoamericanos ha caído en las pruebas internacionales, el de China y Singapur ha mejorado. México, Brasil y la Argentina se sitúan casi al final de la lista de los 65 países que participan en las pruebas PISA destinadas a evaluar la capacidad académica de los estudiantes de 15 años, mientras China y Singapur se sitúan entre los primeros tres países de la lista.

Mexicanos Primero, la organización que instaló en el Periférico Sur, en Ciudad de México, el marcador electrónico que ha dado en llamar “abusómetro”, quiere aumentar la presión pública para que el gobierno responda esa pregunta. Un estudio sobre las cifras del censo de México, realizado por la organización, revela que casi 3000 millones de dólares del presupuesto educativo del país no están justificados anualmente. El “abusómetro” muestra a los automovilistas cuánto de ese dinero gasta el gobierno cada día, cada hora y cada minuto.

Claudio X. González, presidente de Mexicanos Primero, me dijo que los gastos irregulares o ilegales del presupuesto educativo son usados para pagar los salarios de 298.000 personas, o el 13% de los docentes de la escuela elemental y secundaria del país. En muchos casos, quienes reciben estos salarios son beneficiarios de subsidios políticos o trabajan para los sindicatos de maestros, pero no están frente a un aula.

“El gobierno federal y nosotros estamos financiando al enemigo, porque estamos pagando a los operadores políticos de las cúpulas sindicales, que son los que bloquean las calles para protestar contra la reforma educativa”, me dijo González. “Necesitamos que ese dinero destinado a pagos irregulares sea usado para mejorar la infraestructura educativa, para capacitar a maestros y directores y para becar a jóvenes”, agregó.

Según González, la reacción del gobierno ante el “abusómetro” fue guardar silencio, “lo que en mi opinión es desafortunado, pero en parte también nos deja claro que no están rebatiendo nuestras cifras. Las están dando por buenas”.

De las 298.000 personas que cobran salarios de maestros sin enseñar en ninguna escuela, 114.998 cobran cheques de maestros que han muerto o se han jubilado y 113.259 reciben sus cheques por enseñar supuestamente en escuelas en las que nadie los conoce. Otros 70.000 son maestros “aviadores” o “comisionados”, como se denomina a las personas que están “a préstamo” trabajando en puestos administrativos para los sindicatos docentes, cuando según la ley deberían ser pagados por los sindicatos.

El “abusómetro” estará instalado en la calle durante un mes y luego seguirá funcionando en el sitio web http://www.finalabuso.org.

Aunque parezca irónico, México tiene suerte, porque al menos tiene un grupo cívico no gubernamental que está llevando la cuenta de los fondos educativos que son desviados o robados. En muchos otros países latinoamericanos, nadie lleva la cuenta.

En la Argentina, la Presidenta se jacta de que su gobierno aumentó el gasto de educación a niveles récord, pero los niveles educativos se han desmoronado. Pese al aumento del presupuesto, que pasó de 4,6 a 6% del PBI durante la última década, el porcentaje de estudiantes que sacaron un puntaje “insuficiente” en las pruebas PISA de comprensión de lectura aumentó de 44 a 52% durante el mismo período, según un estudio del instituto de investigación Idesa.

Comparativamente, Canadá redujo su gasto de educación durante la última década, de 5,6 a 5%, y sin embargo logró mantener intactos sus mejores resultados en los tests PISA, dice el estudio.

Mi opinión: sería maravilloso que en todos los países de la región hubiera grupos cívicos que montaran “abusómetros” en el centro de sus capitales. Servirían como constantes recordatorios de cuánto dinero de los contribuyentes es desviado o robado de los presupuestos, mientras siguen cayendo los estándares educativos. ¡Bien hecho, Mexicanos Primero!.